20 enero 2018

Refugio en la adversidad (20/01/2018) De película.

No imaginé, al empezar esta columnita que hablaría alguna vez de un cine privado como el Alkázar, a lo sumo imaginaba hablar de la Filmoteca que proyecta, cada jueves a 1€, películas fuera de circuito comercial pero muy buenas. Imaginaba hablar algún día de cómo la filmoteca se trasladaba a los Multicines Alkázar porque lograr que Plasencia tuviera filmoteca fue un éxito pero que mejoren las condiciones de la Sala va a ser complicado. 
En cualquier caso el 22 y 23 de enero en pases a las 18:00 y 20:00 horas tenemos un documental (de 2015 nadie se había atrevido hasta ahora a proyectarlo aquí) sobre Florencia y la Galería Uffizi. Se trata de una proyección en 4K que nos muestra el esplendor del Renacimiento de la mano de uno de sus protagonistas: Lorenzo de Médici, a la sazón Gobernante, no de cargo, pero sí de hecho de la República Florentina. La película viene precedida de buenas críticas (como digo lleva años circulando) y uno que ve la afición a las artes y, en particular a la pintura, en esta Perla del Valle, imagina que habrá colas inmensas para sacar la entrada en los días mencionados (los que me conocéis sabéis que esto es ironic mood ya que lo normal va a ser que no porque los grandes pintores placentinos no necesitan aprender nada del Renacimiento). 
El cine es un gran invento y afortunadamente casi todas las películas de estreno se proyectan aquí (casi), aunque es verdad que el precio es un inconveniente si tienes que pagar un par de entradas y algunas chuches. Yo suelo pedir recomendación -y aprovecho esta columna para nombrarlo- a Carlos Sánchez (El Carlista), hombre renacentista como Lorenzo, que además de escribir (sin publicar, como servidor), de ser una de las personas más cultas que conozco y de ser Guía en Yuste, entre otras muchas cosas, mantiene en FB una crítica continua de películas proyectadas en la city, tanto en la filmoteca como en el cine privado. Me da en la nariz que su próxima crítica va a ser la de "Tres anuncios en las afueras", película que estoy deseando ver. 
Dicen que al cine como tal le quedan un par de años, ¿quién sabe? Por si acaso habrá que ir con frecuencia antes de que desaparezca, aunque por otro lado ya se predijo su muerte cuando se inventó la tv. y fíjense si ha llovido.

11 enero 2018

Refugio en la adversidad (12/01/2018) Más que pólvora.

Quería hablar de la iniciativa privada y de bares como Impacto, que anda de veinticinco aniversario. Quería contar algo de los Tributos (que a mí no me molan pero que dan mucho juego) y de si hay otras iniciativas privadas que aporten algo a la cultura, pero la literatura se impone esta semana de forma brutal en Plasencia. 
El sábado nos visita de nuevo Espido Freire a las 20:00 horas en Tannhäuser. Como una autora normalita nos presenta su Premio Azorín 2017 por una novela muy documentada sobre los Romanov y la última Zarina que aportó (Alejandra). Me pregunto cuánta gente cabe en la librería de la Rúa Zapatería y si habrá que hacer cola para poder ver a la autora. Recuerdo otra visita estelar de Isabel Allende, esta vez en El Quijote. No hice intención de verla, tampoco veré a Espido. Ya la saludé, hace tiempo cuando vino al Aula de Plasencia, aunque ella no se acordará de mí, ni tampoco lo hará aunque volviera a presentarme el sábado. Mejor leer. 
El mencionado Aula que dirigen Juan Ramón Santos y Nicanor Gil nos trae el miércoles 17 a Kirmen Uribe, su primera novela fue, aparte de un bombazo, un descubrimiento y va a ser bueno ver cómo ha progresado su universalización (en particular en los EE.UU.). Esto será en el Aula Verdugo.
Además al día siguiente la mecha de la pólvora arde de nuevo gracias a Edurne Portela. Sí, también vasca (y van tres) y también muy internacionalizada. "Mejor la Ausencia" es una novela muy de actualidad, muy de adolescente, muy de telón armado de ETA. Seguro que ese día, en La Puerta, habrá menos gente, pero quizá sea más interesante así.
¡Ah!, a lo largo de esa semana tenemos exposición de pintura con quienes han ganado y participado en el Salón de Otoño, así como dos conferencias y una mesa redonda, y el sábado, también en el Teatro Alkazar, vuelve una vez más la Film Symphony Orchestra. Esta vez toca a favor de AUNEX, si no tenéis entrada es difícil que podáis adquirirla ya, pero intentadlo porque merece la pena pasar un buen rato con música que todos conocemos.
Empiezan mis exámenes el 22 y probablemente esta columna, inspirada en la frase de mi idolatrado Diógenes, se retrase o sea menos evidente, pero probablemente tampoco la vas a echar en falta. En todo caso, mejor leer, esta semana no tienes excusa.

06 enero 2018

Refugio en la adversidad. (06/01/2018). Los tres cerditos.

Pasada ya la barbarie navideña con las mencionadas, y no excelentes,  actuaciones de ballet en Plasencia, así como la magnífica presentación de Álvaro en (¿cómo va la cultura en Plasencia? Me preguntaron gentes de letras venidas en las fiestas. Queda...) Tanhaüsser, y a la espera de la exposición conmemorativa del Salón de Otoño con sus tres días de ponencias hay que hablar de tres Centros que mantienen viva la cultura [en el sentido que la palabra invoca] en la ciudad. Son centros más allá de lo formal,  de adscripción no gratuita que cuentan con el favor popular y mantienen la vida a pesar de las dificultades. Como tres cerditos acosados por el lobo de los presupuestos resisten año tras año (y ya van muchos). El primero es el Complejo de Santa María, donde la Diputación mantiene el Conservatorio de Música que ha sacado a la luz buenos intérpretes, la Escuela de Danza y la de Bellas Artes con tres disciplinas. Ese Centro ha contribuido a la denominación pretenciosa de la Venecia Extremeña para referirse al ambiente cultural que reina aquí. Los conciertos y las exposiciones son siempre magníficos y el alumnado se forma, en algunas especialidades desde los seis años, en las disciplinas artísticas tan denostadas en la Educación Formal hoy. 
El segundo Centro es la Escuela Oficial de Idiomas. Uno no entiende cómo un título que es tan difícil de conseguir tiene tan poca validez en las estructuras académicas, pero a pesar de todo la vitalidad de los idiomas en esta ciudad es meritoria. Tanto la dirección de Manolo, como la de su sucesora María Jesús han hecho siempre mucho más por los idiomas que lo que se les da. Es un Centro con vida, lleno de certámenes y concursos. Alguno como el de los postres navideños ha sido muy suculento.
El tercer cerdito es la Universidad Popular de Plasencia que se encamina a su decimoctavo cumpleaños. No existe un Centro aquí con más alumnos que el que alberga el viejo molino, edificio declarado Patrimonio Industrial de Extremadura. Podría pensarse que esa simple denominación diera dineros suficientes para hacer un Plan Director, pero nunca ha sido posible. A pesar de todo más de mil alumnos se matriculan en él cada cuatrimestre. La próxima programación está a punto de comenzar así que si les gusta la cultura permanezcan atentos a las noticias y a las Redes Sociales. Como en el cuento de los tres cerditos construyen las casas con los mejores medios de que disponen para resistir las embestidas del lobo de la crisis, que comenzó a soplar en 2007 y aún no ha dejado de hacerlo. Les animo a ayudar a sujetar estas tres casas de sabiduría.

31 diciembre 2017

2018. ¡Aviso! Abstenete de leerlo si eres gente flower power de milagrosas vidas donde todo es paz y armonía.

No creo en el azar, o sí creo, pero no me compensa nunca o casi nunca. Ni creo en el esfuerzo que tampoco me ha dado mucho aparte de más trabajo. Así que desear feliz año nuevo no es más que un deseo tan bienintencionado como improbable. La vida, como ya he dicho otras veces, son dos días felices y sería contra pronóstico que esos días sucediesen en el 18. Seguiremos sin más el ciclo natural de envejecimiento y el ciclo social de retroceso y empobrecimiento. A pesar de todo y para que nadie diga que soy raro, que sin embargo lo soy, os deseo a todos un año 2018 mejor que el que acaba, lo cual tampoco debería ser muy difícil. Besos y abrazos. Mañana volvemos a iniciar la pelea de supervivencia en este valle de lágrimas.
Si esta parte os ha parecido triste y dura puedo decir lo que todos queremos oír. El año 2018 será genial. Todo os va a ir bien. No dejes de disfrutarlo desde el primer momento. La actitud positiva te hará todo más sencillo. Este será el año que cambiará tu vida para siempre  llenándote de vida, paz y felicidad.

Refugio en la adversidad (31/12/2017) Pasos de salón.

Dos eventos importantes, que tenemos que anotar en la Agenda, suceden a primeros de enero de 2018. El primero de ellos son los Premios San Fulgencio que se entregan el 16 de enero a personas que han hecho cosas por Plasencia. Estos premios, nombrados por una comisión de la que desconocemos sus nombres, recogen las aportaciones de corrillos que proponen a los candidatos -ya que no hay un sistema directo de propuesta ni votación- y siempre han tratado de tocar todos los palos sociales para contentar a muchos. Así, siempre ha destacado a una Asociación, a alguien de los Medios de Comunicación (para asegurarse la difusión), a un empresario, a un artista, a alguien del PSOE y a alguien de la Iglesia. Este año no parece haber empresarios, más allá de la diseñadora de Moda Miriam Cobos que se ha abierto un hueco en el mortífero mundo de la moda (recuerden la polémica sobre el plagio que le ha realizado Daviddelfin), ni tampoco hay nadie de la Iglesia (dicen que las relaciones son ahora menos fluidas), pero se premia a Álex, un futbolista que dicen salió del campo de fútbol San Miguel, dos escritores que han firmado muchas lineas de calidad, que son traducidos a idiomas, que aparecen en los libros de texto, sobre quienes se hacen Congresos y que llevan el nombre de Plasencia en sus libros y en su vida. Uno es GHB, nombre que surgió a raíz de la polémica suscitada por, el ahora también premiado, Álvaro Valverde. La Comisión, según se dijo entonces, ya tenía en cartera dichos nombres. Además se premian los 20 años de AFADS, que trabajan incansablemente contra el Alzheimer y siempre con una sonrisa, a España Directo y al fallecido Juan Ramón Ferreira. Esa noche va a ser especial solo por escuchar algunas palabras de los premiados. Este año, también recibirán un cuadro del pintor Mr. Piro, eso es bueno porque sería magnífico distinguir a los premiados, ya que no hay dinero de por medio, con una obra que siempre les recordase su labor, más allá del plafón que se les entrega habitualmente.
Además en el inicio del 2018, a raíz de una iniciativa promovida durante años por Santiago Antón y otros que se le unieron a la petición, se celebrará el aniversario (¿40?) del Salón de Otoño de Plasencia (Obra Abierta) aunque dicho premio apareció en 1979. Una exposición, y un ciclo de conferencias [Trazos de Salón] con figuras como Tomás Paredes, Lozano Bartolozzi, y una mesa redonda moderada por Álvaro Valverde con Moran, Manzanares y Moroño, devolverán el arte a los salones de Las Claras. Sería bueno que los innumerables pintores que colorean lienzos en Plasencia, algunos de ellos se autoconsideran la revelación más significativa del arte desde Monet, llenaran los encuentros. Me temo que no será.

23 diciembre 2017

Refugio en la adversidad (24/12/2017) Más allá del teatro navideño.

El Teatro Alkázar nos deleita el día 28 con la Bella Durmiente (Russian Classical Ballet) y en Sta. Ana el martes actúa la Banda Municipal de Música (que se prodiga poco y  por eso hay que aprovechar), pero en estas fechas hay algo más. Cosas que normalmente pasan desapercibidas, o que no tienen el público familiar que los dos mencionados tendrán.
Hace ya varios años que aparecieron por la U.P. dos jóvenes: Amparo e Iván, para hablar de proyectos de una Asociación denominada "La colectiva errante". Aquello sonaba a raro, por decir algo, pero era un proyecto educativo en toda regla que servía para descubrir Plasencia de un modo totalmente distinto al tradicional. De entrada eran los propios alumnos quienes debían construir esa historia personal de la ciudad. Desde entonces no dejaron de trabajar y colaborar en proyectos para la U.P. y también en cualquier cosa vinculada a la cultura. En la Sala Verdugo se inaugura una exposición fotográfica, promovida por ellos, titulada: "Modos de ver". Experiencias fotográficas dentro y fuera del Centro Sociosanitario de Plasencia. Exposición recomendable -no solo para conocer a los protagonistas sino también por el resultado- y que animo a visitar aunque el horario (ese centro cultural no cuenta, lamentablemente, con personal y quien expone guarda también la puerta) es imposible de memorizar y remito a a su página web. (de lunes a viernes de 10 a 13 y de 17 a 20 hasta el 22 de enero). 
El viernes 29 de diciembre a las 20:00 en la Librería Thänhausser (¿dónde si no?) se presenta una Antología de Álvaro Valverde. Editada por la Editora Regional de Exremadura y decorada por Esteban Navarro, recoge treinta años de poemas del autor en una colección hecha para el público juvenil pero que vale para cualquier edad. Nos vemos sin dudarlo.
 

17 diciembre 2017

Refugio en la adversidad. (17/12/2017). El día que dejé de comer animales.

Inicio una gacetilla, sobre actividades culturales placentinas, que trataré de mantener semanalmente. No escribo en periódicos, ni hablo en radios, ni tampoco soy periodista, pero me apetece hacer algo así y reflexionar sobre cosas culturales placentinas. No sé si sé de eso, pero algo conozco.
Ayer tuve la suerte de acudir a Tannhäuser para la presentación del libro de Javier Morales, "El día que dejé de comer animales". La Librería se ha abierto un hueco merecidísimo en la cultura de este pueblo a base de mucho esfuerzo, trabajo y bien hacer. Algo que parecía imposible, vista la clásica realidad placentina, se ha convertido en un hecho, sin estridencias y sin apoyos (como siempre sucede en todo lo cultural). Enhorabuena.
Javier, que se va consagrando libro a libro (Pequeñas biografías por encargo, ocho cuentos y medio, Lisboa, Trabajar cansa...), estuvo arropado por Pedro Cáceres y José Manuel Chico, filólogo, filósofo y escritor que tiene la suerte y al mismo tiempo el duro trabajo de abrirse camino literario en un círculo en el que están su tío Javier y su hermano Álex. Duro, pero sin embargo sé que estallará bien porque he leído y escuchado cosas del "chico", como se bromea a veces, que son muy buenas.
El libro viene recomendado por mucha gente, alguna bien conocida, como la periodista cultural Olga Ayuso y otra no conocida pero para mí igualmente confiable, como Mari Carmen, compañera de trabajo y hermosa persona. El libro, como se reconoció en el exordio, hará por el Veganismo y la Defensa de los animales mucho más que cualquier defensa apasionada que estamos acostumbrados a leer o escuchar. Bien documentado, y escrito, se lee de un tirón y es altamente recomendable.
La presentación fue, como se tiende a hacer ahora, una alternancia de preguntas de los exordistas junto a otras que el público empezó a realizar casi de inmediato. Uno, que es clásico, añora las presentaciones que son una pieza literaria de por sí, como aquellas que hacían en el Aula de Literatura Placentina Gonzalo Hidalgo y Álvaro Valverde y que en alguna ocasión han hecho sus sucesores Juan Ramón Santos y Nicanor Gil. Supongo que la moda manda, pero a mí, ya digo, me molan más otras cosas. 
Con este punto ya llego al final. Es curioso ver las presencias y ausencias -más allá de que todos tenemos vida y no se puede asistir a todo- de quienes se acercan a estos eventos. Aquí nos conocemos por nombre y apellidos. El lunes con Olvido, nos volvemos a ver en El Verdugo. 
Be culture, my friend.

06 diciembre 2017

Mu justo. (Dos lamentos, ¡Ay!)

Eso decía mi lala de manera habitual cuando el orden cósmico de sus cosas funcionaba. También decía: "no he hecho nada malo a nadie", pero se equivocaba, como nos equivocamos todos. Cada orden cósmico colisiona con el de tu vecino.
Ayer me reprochaban, al quejarme de cómo cada grupito de poetas invita solo a sus allegados más allá de los méritos literarios, que yo había hecho igual. Lamentablemente quien me hacía objeto del reproche no me daba datos por más que los pedía, amparándose en no sé qué secreto de confianza. Si hay algo que me jode es eso, porque cuando de chicos nos peleábamos a pedradas con los barrios vecinos sabíamos quiénes íbamos y contra quién "jugábamos". Me defendí diciendo que hasta cuando edité el "Cuaderno de Solidaridad" lleno de buenos pintores y escritores yo, por dignidad del proyecto, me quedé fuera. Y así he hecho habitualmente en quince años promocionando a gente y excluyéndome de los actos. A veces he dicho que soy un Pepín Bueno, pero me temo que no llego siquiera a eso. Soy el promotor arruinado. ¡Lástima que en alguna ocasión olvidara a alguien para algún programa!
By the way, como dicen los ingleses para introducir un tema que nada tiene que ver con lo anterior. Ayer "Muerte por Ausencia" me pareció un texto magnífico y la representación de los tres actores muy buena. ¡Lástima, de nuevo, que solo un puñado fuésemos verla y que los que nunca faltan en las obras de tirón no estuvieran!

02 diciembre 2017

Revisión.

Toca revisar el año. Ya sé que faltan treinta días pero mi año comenzó en noviembre (había comenzado años antes, pero no lo sabía, así que la fecha es noviembre). Lo mejor de este año es que no me he muerto, ni mi vida paró (eso es bueno). Este año ha sido un año de nuevos descubrimientos y solo me centraré en eso, al final lo que importa es lo que vives y el dolor (que todos padecemos no es más que un cristal frío que es mejor ni tocar, ni romper).
1. Me matriculé, y ahí sigo, a veces me pregunto para qué, pero la mayoría de las veces agradezco esa decisión. Estudiar me distrae mucho. Espero llegar a 150 créditos al final de este curso 17/18 (si todo va bien)así que no va mal la cosa.
2. He empezado a pasear a perros los sábados. No voy todo lo que quisiera, pero es una agradable experiencia que no dejo de recomendar. Me gustaría adoptar uno, pero aún no he logrado superar la barrera de los inconvenientes.
3. He escrito muchísimo. Mucho. Algún día publicaré aunque me pague mi edición (¿alguien para un crowfunding?)
4. He escapado en puentes y fiestas de guardar. Marché a Oporto, y estuve anteriormente en Portugal también,  me piré a Logroño, Burgos y Pamplona, estuve de vacaciones en Riviera Maya.
5. He conocido a gente nueva, gente con la que he hecho excursiones y rutas, también comidas y bebidas y conocí a más gente en viajarsolo (con algunos he hablado más que con otras amistades de toda la vida).
6. He recuperado contactos que había perdido. 
7. Empecé Yoga, me gusta. Ya no lloro al meditar. Eso no sé si es bueno o malo. Tengo más tiempo para cosas como ir a Tanhaüsser. 
8. Hay cosas que no echo de menos y otras que dejaré de echar muy pronto. 
9. He aprendido a bucear. Una lástima no haber aprendido antes de sumergirme en los cenotes de Cancún. Habrá que volver.
10. Acabo de estar con el banco de alimentos.Me ha sentado bien. 
Había otros proyectos voluntarios en mente, pero no los he concretado. 
El año en fin no ha ido mal, pero deseo que termine ya. Espero que el 18 sea mejor. Lo espero de verdad, al menos que sea un año donde no cometa estupideces, ni sea un inocente al que engañan. Con eso me conformo. Salud.

15 noviembre 2017

¿Cómo pudimos sobrevivir en mi mundo?

¿Cómo conseguimos sobrevivir en ese mundo antiguo y hostil? Nuestras madres no salían a correr a diario, ni sabíamos siquiera que existiera el Pilates, y eso del Yoga era cosa de indios (de los de la India). Nuestras madres no jugaban al balonmano, ni siquiera hacían gimnasia, no sabían patinar, la mayoría no montaba en bicicleta. ¿Cómo conseguimos sobrevivir en un mundo sin que ellas tuvieran un grupo de guasap para hablar de las incidencias del colegio de ese día o para saber qué deberes teníamos. Nuestras madres no vivían, no tenían tiempo libre para ir a relajarse o a hacer actividades necesarias para su desarrollo. Nuestras madres, al menos la mía, dejaban de trabajar al casarse porque no estaba bien que ocuparan puestos de trabajo que los cabeza de familia habían de ocupar para mantener un hogar. Y bien que le costó aquel empleo, me decía que su examen fue escribir un dictado: "Ahí hay un hombre que dice ¡ay!", pero lo escribió muy bien, porque nuestras madres (al menos la mía) tenían algunos libros en casa a pesar del esfuerzo que suponía pagar por ese "lujo", pero a ella le propusieron hacerse maestra. No podemos, dijo mi lala (viuda ella), no es posible, tiene que trabajar. Cómo pudimos sobrevivir nosotros sin unas madres modernas, enrolladas, de fitness y spinning, de facebook y tweetter. ¿Cómo diablos pudimos sobrevivir?

12 noviembre 2017

Paseando al Alzheimer.

Una de las cosas que sorprendió al doctor Snowdon en su estudio, fue que los paseos eran una de las pocas variables que diferenciaban a quienes entraban en la enfermedad y quienes no. Razonamiento y pensamiento son dos armas poderosas pero ya hemos averiguado que los brain training y otras ventas comerciales han servido solo para hacer ricos a los de siempre. De hecho ya se ha pasado la moda en la que todos ofrecían el milagro del entrenamiento cerebral como solución. Es bueno, claro, pero no tanto. Un paseo solitario te hace meditar sobre cosas que suceden en tu vida y pone en funcionamiento bastantes partes de tu cerebro (corteza motora, visual primaria, frontal y, por el tema del lenguaje propio- la temporal y parietal. ¡Una máquina vamos!) a la vez que te relaja. ¡Te los recomiendo! Si te da miedo ir solo contigo mismo (a veces pasa) puedes optar por ir con alguien, pero si lo haces trata de no hablar mucho de las cosas normales que hablas habitualmente, tampoco te hará bien.